Los datos del último informe del Estudio General de Medios (EGM) indican una subida de casi un dos por ciento en la penetración de Internet en España en el último año. Si a esto le añadimos la caída del 0,5 por ciento en el caso de los diarios impresos, vemos que los medios electrónicos están adquiriendo cada vez más relevancia en la sociedad. En los últimos diez años ha aumentado su implantación casi un 30 por ciento y ahora mismo, por ejemplo, la versión digital de La Voz de Galicia prácticamente dobla el número de lectores que tenía hace un año.

Durante el verano pasado muchos periódicos americanos cerraron, otros han despedido en masa a sus periodistas y algunos han visto como sus acciones se desplomaban en la Bolsa. Poco después llegó este problema a Europa, donde a la fuga de publicidad hacia Internet hay que añadir la crisis económica que se vive en el momento y que reduce el número de anunciantes.
Ante esta situación, los diarios gallegos idean nuevas estrategias para subir su audiencia y luchan con la competencia para conseguir más inversión en publicidad, sobre todo desde que el pasado mes de enero apareció una nueva publicación, El Xornal de Galicia. Sin embaro, a pesar del esfuerzo promocional de muchas cabeceras, la prensa española sigue perdiendo difusión en 2009. Un problema añadido, ya que la mitad de la facturación de los medios viene de la venta de ejemplares.
Debate
“Somos la última generación que consumirá los periódicos en papel”, aseguró Aida, una de las componentes de un grupo de debate celebrado el pasado jueves en la facultad de periodismo de Santiago. Sus compañeros, en cambio, apuestan porque tras una reorientación de los medios impresos, ambos modelos podrán “coexistir de forma pacífica”.
Durante el debate, los alumnos de periodismo argumentaron claramente sus ideas y apelaron a las últimas cifras tanto del EGM como de la Oficina para la Justificación de la Difusión (OJD) para defender que la prensa en papel tiene los días contados. La otra parte del debate, defensora de la convivencia entre ambos, recordó que el miedo a que la prensa desapareciera también existió con la aparición de la radio y la televisión y resaltó su capacidad de análisis como “mecanismo de defensa” en estos momentos.
Hubo un tiempo, hacia el 1920 en el que los apenas 3000 habitantes de Laciana se dedicaban a la agricultura y la ganadería. Hubo otro tiempo (hacia 1960) en que Villablino y sus pueblos limítrofes se convirtieron en una de las grandes cuencas mineras de España. Sus casi 15000 habitantes dependían exclusivamente del carbón. Por eso cuando llegó el siguiente tiempo, la crisis económica de la empresa, el pueblo reaccionó defendiéndose con sus mejores armas.

